Promover una cultura vocacional

Con motivo de la campaña del Día del Seminario, que este año lleva por lema «Cerca de Dios y de los hermanos», el pasado 21 de febrero tuvimos el habitual encuentro con el Presbiterio diocesano, acompañado en esta ocasión por Mons. Luis A. Argüello, Obispo auxiliar de Valladolid, quien ha ejercido el ministerio sacerdotal en el Seminario vallisoletano durante 25 años. En sus palabras Mons. Argüello nos invitaba a descubrir cómo la propuesta vocacional no es algo distinto de la pastoral ordinaria y a promover una cultura vocacional.

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«La Pastoral Vocacional ayuda a descubrir y transformar las inquietudes que cada uno llevamos en el corazón para conducirnos a la plenitud de la alegría a la que estamos llamados». En efecto –afirmaba el Obispo– la misma pastoral misionera, la de una Iglesia en salida, no tiene hoy otro objetivo que convocar a la fe, llamar a la fe, uno a uno, «cuerpo a cuerpo», y ayudar a descubrir que «creer en Dios nos hace bien». La llamada de la fe es una llamada a vivir la alegría del amor, a descubrir el plan de Dios para cada uno de nosotros porque, en efecto, Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, desde el momento antes de nacer. Por esta razón, afirmaba el Obispo auxiliar de Valladolid, «la vocación no es una opción, una decisión que se toma […] sino que lo primero es la llamada, el designio de Dios. Dios nos ha pensado sacerdotes desde el vientre de nuestra madre».

De ahí –continuaba afirmando– que «hacer una propuesta vocacional no es pedir un favor, sino ofrecer a los hermanos la posibilidad de descifrar la existencia como amor». Frente al «pienso, luego existo» de Descartes que dio lugar a la Modernidad, se nos invitaba a proponer el «soy llamado, luego existo». La Pastoral Vocacional tiene que ayudar a la persona a descubrir esta llamada y a elegir, porque es eligiendo como uno se introduce en un camino de liberación, hacia una «libre libertad».

Asimismo, Mons. Argüello invitaba a los sacerdotes participantes a «sacar brillo de la vida apostólica» viviendo el radicalismo evangélico del que hablaba S. Juan Pablo II en la exhortación apostólica Pastores dabo vobis. Esta –afirmaba– es la mejor manera de superar el peligro de la mundanidad y clericalismo que nos acecha y  al que tantas veces se refiere el Papa Francisco.

Desde estas líneas expresamos nuestro agradecimiento a los sacerdotes que nos acompañaron ese día y, en especial, a Mons. Luis Argüello por sus sugerentes e iluminantes palabras animándonos a tomar en serio la preocupación por las vocaciones en la Iglesia, en particular la vocación sacerdotal, y a promover una cultura de las vocaciones en nuestras comunidades.

 

Un paso adelante en el caminoJonathan Ravelo

Jonathan Ravelo Cruz

Cuatro años han pasado desde que el día 8 de septiembre de 2013 entré en el Seminario. A lo largo de este tiempo he vivido con una gran alegría cada uno de los días que he pasado aquí, en el Seminario. Ciertamente no ha sido todo felicidad, también he vivido momentos duros, pero estos me han fortalecido más en el Señor.

Mi vocación es un tanto particular. Nació en la cama de un hospital y por la presencia de un gran sacerdote que todos los días pasaba sin falta a preguntar: «¿Como está el niño hoy?». No solo fue esta acogida, sino también su rostro que iluminaba toda la habitación con esa felicidad que desbordaba sobre todos nosotros cada día, lo que marcó. Así fue como nació mi vocación, de una simple pregunta; y que hoy sigue presente en mi vida, pero esta vez no es este sacerdote, sino que es Cristo quien en la oración me dice cada día: ¿Cómo estas hoy?

Han pasado los años y el próximo 11 de marzo seré instituido lector y acólito. Para mí este paso supone una afirmación de mi vocación y seguimiento de Cristo. Es un sí a Dios: Como lector, para proclamar la Palabra de Dios e intentar que sea el Señor el que se haga presente y cobre vida en mi pobre ser; y como acólito, para asistir al sacerdote ayudándolo en el servicio del altar, especialmente en la celebración de la Eucaristía.

Por esta razón, me gustaría invitarles a que me acompañen el 11 de marzo a las 20h en la Parroquia de Santo Domingo en este día tan especial para mí. También les invito a que recen por mí para que pueda ser un fiel servidor de la Palabra de Dios y del altar, y recen por las vocaciones.

Otras noticias…

  • El sábado 11 de marzo a las 20h en la parroquia de Santo Domingo, nuestro compañero Pedro Luis Martínez será admitido a las Sagradas Órdenes y Jonathan Ravelo, de Sardina del Sur, será instituido lector y acólito en una Misa presidida por el Sr. Obispo.
  • El sábado 18 y domingo 19 de marzo la Iglesia en España celebra el Día del Seminario, razón por la que los seminaristas y formadores intentaremos hacernos presente en ese fin de semana y en los precedentes en el mayor número posible de parroquias para dar a conocer la realidad del Seminario e invitar a la oración y colaboración con la promoción y desarrollo de las vocaciones al sacerdocio.

(Artículo publicado en el mensual diocesano Iglesia al Día de marzo de 2017)

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