Una Semana Santa distinta

Hace pocas semanas celebrábamos la Semana Santa, días de gran intensidad en los que, como cristianos, recordábamos y nos uníamos en cierto sentido a Jesucristo en su pasión, muerte y resurrección. También en el Seminario, tanto el Mayor como el Menor, han sido días vividos en profundidad. Por eso hemos pedido a dos seminaristas que nos cuenten su experiencia de la Semana Santa.

 

Isaac De la Fe (Seminarista Menor)

Aunque he participado en otros Encuentros Diocesanos de Jóvenes, este me gustó mucho y me ha ayudado bastante en mi vida personal para seguir mejorando y seguir los pasos de Jesús. Si tuviese que destacar algo del encuentro destacaría dos cosas:

En primer lugar, uno de los talleres que realizamos por la mañana: el taller de Zaqueo. Tras escuchar la narración de la historia del momento en el que este se encuentra con Jesús, se nos pidió que nos pusiéramos en parejas y agarrándonos de las manos, teníamos que estar un minuto mirándonos fijamente a los ojos. Esto a mí me dio una paz que jamás creo que había sentido. Me imagino que esto fue lo que sintió Zaqueo cuando Jesús lo miró, ya que no lo juzgó, sino simplemente lo miró y lo vio tal cual era, sin prejuicios, y vio lo más profundo de su ser.

Otro aspecto que quiero destacar de estos encuentros, es que no vamos siempre con nuestro grupo, sino que nos mezclan con otros grupos. Y esto es algo que siempre he valorado, dado que gracias a esto conocemos a personas de distintas partes de la isla o incluso de otras islas. Por esto quiero dar gracias a la organización del Encuentro Diocesano de Jóvenes pues gracias a ellos he conocido a personas que a día de hoy las considero amigos.

Por otro lado, esta Semana Santa -como había dicho- no la pasé en mi parroquia, sino que todos los seminaristas menores de bachillerato la pasamos en el Seminario Menor en una Pascua Vocacional desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección. Las celebraciones en estos días las tuvimos en la parroquia de San Pedro de la Isleta. El tema principal que se trató en las formaciones y oraciones fue la vocación. Esto es muy importante para todos los seminaristas y es un tema que siempre hay que tratar. Lo que más me gustó de todos esos días fue una oración preparada por Gerardo, el seminarista mayor que nos acompaña. En esta oración se nos entregó a cada uno una lectura de la Biblia, teniendo todas que ver con la vocación. Me ayudó mucho para afrontar los problemas que van surgiendo y que nunca debía olvidar que el Señor estará siempre ahí y que siempre me guiará y me dirá lo que debo decir o hacer. Tras esta reflexión, se nos entregó una cruz y teníamos que imponérsela a nuestro compañero y cuando se la poníamos tuvimos que hacer una oración por ellos. Este acto nunca lo había hecho antes y me pareció de lo más bello y bonito que se puede hacer en la vida.

Esta fue mi Semana Santa 2017. Una Semana Santa distinta.

20170415_115537

Jonathan J. Almeida (Seminarista Mayor)

Para mí la vivencia de estas semanas ha sido muy enriquecedora; las experiencias de estos días alimentan mi vocación hacia el ministerio sacerdotal. En primer lugar destaco el Encuentro Diocesano de Jóvenes del pasado día 8 de abril. Es una alegría encontrarse con jóvenes que apuestan por Jesucristo; uno de los momentos que más me causó alegría fue cuando nuestro obispo D. Francisco nos preguntó al comienzo del encuentro cuántos habían estado en el encuentro del año pasado en La Aldea y cómo la mayoría de los jóvenes que estaban presentes alzaron la mano. También destaco los talleres que se realizaron durante todo el día. Quiero aprovechar estas líneas para agradecer a la organización de dicho encuentro por el buen trabajo realizado en el mismo.

En segundo lugar destaco la Misa Crismal. Como cada año es un regocijo el poder ver a la inmensa mayoría de sacerdotes en la Catedral de Santa Ana y ser testigo de la renovación de sus promesas sacerdotales ante nuestro obispo. Para mí es un aliento en la vocación y en mi camino hacia el ministerio sacerdotal, ya que conozco personalmente a la mayoría y algunos de ellos además de estar muy cercanos a mí han sido un ejemplo en mi vida.

Por último quiero destacar mi vivencia en las parroquias en donde estoy destinado. En ellas he estado compartiendo la Semana Santa, además de con cada comunidad, con D. Carlos Devera, sacerdote venezolano y compañero del ISTIC. Tanto en la parroquia de Santa Rita (Ojos de Garza) como en Nuestra Señora de Lourdes (El Goro), las celebraciones han sido muy amenas y concurridas. Me llama la atención el esfuerzo que hacen muchas de las personas para poder vivir una Semana Santa llena de contenido y de fe en Jesucristo resucitado. Es muy enriquecedor.

Jonathan

(Artículo publicado en el mensual diocesano Iglesia al Día de mayo de 2017)

Anuncios