Mucho que celebrar

En el Seminario Diocesano de Canarias hemos cerrado el año 2018 dando gracias a Dios por tantos acontecimientos vividos durante el año que acababa. El mes de diciembre fue un mes de mucha intensidad, exigida no sólo por el final del cuatrimestre, sino por fechas tan significativas que vivimos como comunidad.

 Retiro de Adviento

Comenzamos el mes preparándonos para el tiempo litúrgico que íbamos a vivir: el Adviento. Con la ayuda de Don Antonio Juan López González, Párroco de S. Rafael, en Vecindario, y Vicario Episcopal del Sur, dimos un descanso a nuestras almas en el Señor, viviendo un día de retiro. Ante el ajetreo del día a día, cabe el riesgo de que estos tiempos litúrgicos que la Iglesia nos ofrece —y que traen consigo abundante gracia— pasen de largo, y nos sorprenda más su final que el misterio que debemos contemplar. Así, disfrutamos de una jornada donde reinó el silencio, que nos permitió rezar con serenidad y pausa, y encontrarnos con Dios, como es natural, pero también entre nosotros, en la unidad que otorga la oración. En definitiva, preparamos nuestro espíritu para afrontar con renovadas fuerzas el Adviento, así como con nuevos deseos y propósitos.

Día de las familias

En la familia se forja la vocación, y tanto es así, que no sólo en ella tiene su origen, sino que en ella misma también se mantiene y se acrecienta. Esto, que es bien sabido en el Seminario, ha de cuidarse con especial cariño. Y por ello celebramos el pasado 6 de diciembre el ya tradicional encuentro de las familias. La jornada comenzó con el gran símbolo de unidad: la Eucaristía, presidida por nuestro obispo, Don Francisco Cases. Después disfrutamos de un almuerzo todos juntos, donde pudimos compartir y confraternizar, tras el cual finalizamos el encuentro con un rato de tertulia, donde hubo lugar para la música, las risas e incluso para el juego.

Nuestra patrona, la Inmaculada Concepción

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Necesitamos intercesores, y en el Seminario nos confiamos con especial cariño a la «mediadora de todas las gracias», la Virgen María, que en este caso nos acompaña como patrona bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. Celebramos la solemnidad de la que también es patrona de España el pasado 8 de diciembre acompañando a nuestro obispo en la Eucaristía que presidió en la Catedral. Sin embargo, como todo gran acontecimiento, necesita preparación, especialmente a nivel interior, para vivir la fecha como merece la ocasión. Así, el día anterior nuestro Seminario organizó una vigilia de la Inmaculada en la Ermita de San Telmo. Fue una novedad, ya que hasta ahora nunca se había hecho y la experiencia resultó muy interesante y positiva, como afirmaban quienes asistieron y la vivieron. Nos gustaría seguir haciéndonos presentes a lo largo del curso en las diferentes fechas significativas, invitando a todos aquellos que quieran participar y así sentirse cercanos del Seminario, «el corazón de la Diócesis», que necesita el cuidado de todos.

La fiesta de la Navidad

Concluíamos el mes de diciembre y este primer cuatrimestre del curso el viernes 21 de diciembre. Por la mañana, desde muy temprano, fuimos a participar en las Misas de la Luz que se celebran en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán y que cada año nos invita, con gran afluencia de gente venidas no solo de la ciudad, sino de otros pueblos y barrios. La alegría de las Misas de la Luz y la acogida que nos brindan en este día, con chocolates y churros incluidos, hacen más llevadero el «madrugón» de ese día y nos disponía, como anticipo, a la alegría del nacimiento del Salvador, la luz del mundo.

Concluimos ese viernes 21 con una cena de Navidad, a la que también asistieron los seminaristas menores. Estuvimos acompañados por nuestro Obispo, padre y pastor de nuestra Iglesia Diocesana y, por ende, del Seminario, al que siempre se muestra tan cercano. De esta manera pusimos el colofón al primer cuatrimestre, ahora tras el período vacacional que nos ha permitido reencontrarnos con nuestras familias y amigos para vivir estas fiestas, volvemos al ritmo del curso con el período de exámenes en el Istic.

Continuamos confiando en sus oraciones por quienes formamos el Seminario, Mayor y Menor, formadores y seminaristas. Que la alegría vivida en estos días pasados por el nacimiento del Señor se prolongue en nuestras vidas en el seguimiento a Cristo, el Buen Pastor, que nos llama a entregarnos a los demás, especialmente a los más pobres y necesitados, como él hizo.

Otras noticias…

  • El sábado 12 de enero tendrá lugar, como cada segundo sábado de mes, la oración vocacional en la Ermita de S. Telmo a las 20:15h.
  • El sábado 19 de enero tendremos Caminata vocacional para aquellos chicos que sientan la inquietud de la llamada y estén, o quieran empezar, un proceso de discernimiento vocacional.

(Artículo publicado en el mensual diocesano Iglesia al Día
de enero de 2019)

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