«El Seminario misión de todos»

El lema escogido para la celebración del Día del Seminario de este año 2019 es una invitación para que todo el Pueblo de Dios, cada uno según desde su vocación y estado, tome conciencia de su responsabilidad en la promoción, acompañamiento, sostenimiento y formación de los candidatos al sacerdocio que se preparan en el Seminario. Estos son algunos testimonios que hemos recabado al respecto.

Y tú… sí tú, amigo lector, ¿cómo vives tu misión respecto al Seminario?

 Eva Arrocha, madre de un seminarista (Arrecife)Eva Arrocha

Si una madre está atenta a sus hijos, sabe por dónde van a tirar. Mi hijo, desde que era pequeño, ya apuntaba maneras, y con 9 años me preguntó una vez: «Mami, ¿yo puedo ser cura y profesor a la vez?» Y un día nos dijo que se iba al Seminario para ser sacerdote. Cuando mi hijo me dijo que quería entrar al Seminario, dejando todo lo que la vida le ofrecía en ese momento, no me lo podía creer, aunque, en lo profundo de mi corazón, sabía que, si era la voluntad de Dios, tenía que entregarle este hijo a Él. Es una gracia y una bendición que el Señor haya escogido a mi hijo para servirle a Él y en Él a los demás. Dios necesita jóvenes valientes que estén dispuestos a darle un «sí» incondicional. Por eso, tenemos que cuidar a nuestros seminaristas y orar por ellos porque son nuestros futuros sacerdotes. Los Seminarios son verdaderos semilleros de vida. Oremos para que surjan más vocaciones al sacerdocio. Cuidemos el Seminario porque es misión de todos.

Gadifer Saavedra, animador de jóvenes y profesor de Religión (Puerto del Rosario)

Ser animador de jóvenes y profesor de Religión en estoGadifer Saavedras tiempos resulta una misión compleja, ya que los jóvenes de hoy no están muy acostumbrados a comprometerse. En la tarea de dar a conocer a Jesús de Nazaret, siempre desde la experiencia, te encuentras, en muchas ocasiones, con muchos jóvenes que Dios ha puesto en nuestro camino para ir juntos hacia Él en el proceso vocacional. A lo largo de estos más de 20 años trabajando con jóvenes en este campo siempre ha estado presente el Seminario, ya que, como agente de pastoral, todos tenemos la misión de caminar con los jóvenes de nuestra parroquia ayudándoles a discernir lo que Dios quiere de cada uno, proponiendo con entusiasmo y firmeza nuevas metas de crecimiento personal en ellos. Esto hace que la experiencia del proceso pastoral del que anima, como el del joven, responda a esa misión.

María José Hernández, operaria parroquial en la parroquia de San Nicolás, Las Palmas de GC

Este lemaMaría José Hernández me dice que debemos implicarnos en esta misión porque es para bien de toda la comunidad. Allí donde llevemos a cabo nuestra labor debemos promover la importancia de la llamada del Señor y para escucharla es necesario desarrollar espacios de oración, espacios de intimidad con Jesús. Este año, por primera vez, nuestra parroquia ha contado con la presencia de un seminarista, Samuel Rubio. Está siendo una experiencia muy positiva para la comunidad y para él también. Samuel se ha implicado en las diferentes acciones pastorales de la parroquia y nos ha enriquecido con sus conocimientos y su manera de ser. La comunidad tiene ahora la responsabilidad de orar por él, por su vocación, y de pedir al Señor que siga enviando obreros a su mies (cf. Mt 9, 38).

Agustín Monroy, párroco de la parroquia del Espíritu Santo (Las Palmas de GC)

El lema dAgustin Monroye este año debemos vivirlo como pastores, sacerdotes, religiosas, laicos… Así lo vivía San Pablo: «cuando un miembro sufre, todos sufren; y cuando un miembro recibe honores todos se alegran con él» (1Cor 12,26). Cuando no hay vocaciones, sufrimos juntos, como miembros de la Iglesia, y nos alegramos cuando hay jóvenes que deciden responder a Dios y entregan su vida como sacerdotes. También es cierto que tenemos en nuestras manos la fuerza para llenar nuestro Seminario: la oración. «Rueguen, pues, al dueño de la mies que mande trabajadores a su mies» (Mt 9, 38).

Pino Ramos, catequista de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús (Arbejales)

El lemPino Ramosa de la campaña del Día del Seminario de este año, «El Seminario, misión de todos», me sugiere asumir la responsabilidad de acompañar y animar, desde la familia, el crecimiento en la experiencia fe-vida de los más pequeños con el ejemplo y la coherencia. Además, lo que se ha vivido en la familia, debe trasladarse a la comunidad, a la parroquia, que será la que prepare y abone el terreno para, llegado el momento, discernir la vocación a la que Dios llama. El lema de este año me invita a ser testigo de la Buena Noticia del Evangelio, primero, en mi familia y, luego, en mi comunidad.

Hermelindo Suárez, profesor del ISTIC y director del IES Schamann, Las Palmas de GC

Lo vivo en familia, transmitiendo la fe a los hijos desde pequeños, para que se enamoren Hermelindo Suárezde Cristo y de su Iglesia y puedan surgir vocaciones. A su vez, viviendo la fe en pequeña comunidad, lugar privilegiado donde las vocaciones crecen y se confirman. Además, «ruego al dueño de la mies que envíe obreros a su mies» (cf. Mt 9, 38)contribuyo económicamente con el mantenimiento de los Seminarios y colaboro con el ISTIC en la formación de los seminaristas, que me fortalecen con su testimonio de fe. Todo esto apoyado en el Señor, llevando este tesoro en vasijas de barro y uniéndome a San Felipe Neri en su experiencia: «Señor, no te fíes de mí… ¡que te la juego!».

 María Carolina Arredondo, Misionera Eucarística de Nazaret, Las Palmas de GC

Como Misionera Eucarística de Nazaret, y desde una espiritualidad María Carolina ArredondoEucarística legada por nuestro fundador San Manuel González García, es imposible pensar en el Seminario como algo ajeno, sino más bien como una parte integrante de nuestra vida y misión. ¡Qué sería de nosotros en la tierra sin sacerdotes que hicieran presente al «mayor Amor perpetuado en una locura», ese Amor que se entrega, se parte y se reparte en la Eucaristía!  Por ello, mi vida entera, como consagrada, intenta ser en todas sus dimensiones, desde la oración, la catequesis, los diversos trabajos y tareas encomendadas, un llamado a fomentar y contribuir, desde mi pequeñez, a crear una cultura vocacional con nuestro ingenio, palabras y obras, sin olvidar la oración, puesto que «el Seminario es misión de todos». Pido al Señor poder ser instrumento suyo para que otros puedan oír la voz de su llamada, especialmente al ministerio sacerdotal.

 

Otras noticias

  • Con motivo del Día del Seminario, durante los dos fines de semana previos al día de San José los seminaristas visitarán algunas parroquias de nuestra Diócesis para compartir su testimonio vocacional y dar a conocer el Seminario, animando a rezar y colaborar con la formación los futuros pastores.
  • En este mismo contexto, el martes 12 de marzo tendrá lugar el tradicional encuentro del Seminario con el Presbiterio en Tafira, que contará este año con la participación de Mons. Eusebio Hernández Sola, oar, Obispo de Tarazona.

(Artículo publicado en el mensual diocesano Iglesia al Día
de marzo de 2019)