Discerniendo en camino

Entre las distintas actividades que organizamos desde el Seminario hoy queremos presentarles las «caminatas» que tenemos cada mes. Un momento no sólo para conocer nuestra geografía insular, sino sobre todo para el encuentro con el Señor en la oración, en el silencio y en la convivencia con los otros. Estas caminatas están principalmente dirigidas a jóvenes que están en búsqueda y a quienes se están preparando para ingresar en un futuro al Seminario Mayor. Hemos invitado a dos jóvenes a que nos cuenten su experiencia en estas caminatas.

Aitor (estudiante universitario de las Palmas): «Las caminatas se viven con un “chip” diferente, en el qu_dsc0015e a uno se le presenta desde la mañana un día diferente al resto de fines de semana. En mi caso, desde la ignorancia en cuanto al conocimiento de los maravillosos lugares y paisajes que posee nuestra isla, llego al seminario con la incertidumbre del lugar que visitaremos ese día en concreto. Siempre son lugares con un gran potencial, tanto natural como cultural, por lo que las expectativas son altas.

En lo referido al contenido religioso, también se presenta como un día diferente o, mejor dicho, especial para una persona, como es mi caso, que ha estado en contacto con la religión desde pequeño. La experiencia de la caminata se vive con gente que te enriquece en todos los sentidos, ya que son los más cercanos a un contacto racional con la realidad, y siempre te preguntan, te aconsejan y te motivan a seguir el camino que uno está destinado a hacer; mientras al mismo tiempo estas en el mejor escenario posible, disfrutando de un contacto con la naturaleza, con tu isla y con el mundo, en el que se ve claramente plasmada la mano de Dios. Hay un momento clave y específico en la caminata, el cual consiste en una hora de retiro y lectura personal, “perdido” por algún espacio del lugar visitado. A posteriori hay una pequeña intervención individual en grupo, en el que uno hace una pequeña reflexión de lo que ha significado el día, lo que representa en su vida las lecturas y textos leídos en ese día o de temas y de la vida en general, si uno quiere.

El resultado personal, el mío en particular, es acabar el día de caminata con una limpieza interior y una reflexión hacia el exterior, lo que me favorece mucho para desconectar de lo malo y volver a conectar con lo bueno que nos ofrece la vida».

Nicolás (estudiante de Segundo de Bachillerato de Ingenio): «Mi experiencia de estos momentos de caminatas realizadas, gracias al Seminario Diocesano, con otros jóvenes que seguimos a Cristo es muy positiva. En ellas pasamos momentos muy agradables y amenos.

Durante este tiempo aprendemos a apreciar la compañía y amistad de nuestro Señor gracias a diferentes factores importantes en la jornada. Entre ellos, “la naturaleza”, con esa amplitud de senderos contemplados desde el silencio, y “la compañía del Señor”, tanto mediante su Palabra que meditamos como en el sentir su caminar a nuestro lado. Estos dos factores esenciales nos permiten reflexionar para formarnos como personas y discípulos de Cristo, dar gracias por sus dones y su presencia, así como valorar la comunidad en la que podemos compartir nuestra fe e inquietudes».

Otras noticias

  • Junto a las caminatas, el Seminario también ofrece a los jóvenes y personas con inquietudes vocacionales un espacio mensual de formación, que iniciábamos el pasado sábado 19 de noviembre, y un retiro trimestral. En este mes de diciembre la formación será el sábado 10 y el retiro el sábado 17. Si estás interesado, contacta con el Seminario.
  • Por otro lado, y como es tradicional, el martes 6 de diciembre celebramos en el Seminario el Día de las Familias con una Eucaristía presidida por el Sr. Obispo, seguida de un almuerzo fraterno y la sobremesa en el Centro de Pastoral. Un momento para compartir la alegría del amor y de la familia.

Estas son las fechas de las próximas caminatas, por si te animas a venir con nosotros

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(Artículo publicado en el mensual diocesano Iglesia al Día de diciembre de 2016)